NI UN SOLO ADULTO ORIENTÓ BIEN A LOS ADOLESCENTES. MI ANÁLISIS DE THIRTEEN REASONS WHY (13 RAZONES DE POR QUÉ)

Dios, nada tiene que ver. La esperanza está llena de esperas y cuando las esperas desesperan, hay vacío en un ser humano. Y el vacío es tan inmenso como el infinito. No se trata de fe. Se trata de un cuerpo vivo que ya no puede.

La protagonista de esta serie se consume poco a poco cuando nada de lo que hace le resulta. Entonces, su estado depresivo exógeno, gatilla una determinación sin regreso, porque un resultado; es la suma de la mística (voluntad) + el método (la estrategia). Y cuando una de éstas falla, estás herido, cojo, desvalido; pero cuando ambas fallan, ya estás muerto en vida.

Es cruel, así es la vida. Es compleja, dura, inquieta. Y precisás siempre de otros que entiendan que jugarte una broma sin tu aprobación, acosarte, o excluirte, es el principio del caos. Alguien que te respeta y te quiere genuinamente jamás hablará a tus espaldas, ni por las redes, ni de ninguna forma. Aprendé a elegir a quienes te rodean. Estamos llenos de Bryce, Justin y Zachs en este mundo.  Criados por padres inconscientes, andan disfrazados de ovejas, pero con dientes de lobo hambriento. Son los llamados psicópatas sub clínicos o integrados, que deambulan camuflados nutriéndose de víctimas, que nada tienen que ver con sus perversiones.

Es realista, así es la serie.  Presenciar una violación tan cobarde como inconsciente, sentirte identificado con el consumo de drogas, alcohol, o la sexualidad, vivir la traición de aquellos que se presentaron como tus amigos; es la parte de la vida más pérfida y gris. Esta serie es una verdadera cachetada de realidad, que no puede ni debe asustar a los dogmáticos.

Negar que tus hijos no lo hacen, no son así o jamás se comportarían de esa manera, es un suspiro de falsa y cobarde ilusión.  Aprendé que su turbulencia hormonal los empujará a hacer eso y mucho más si de presión de grupo y sentido de pertenencia se trata. No seas ingenuo.

Es Impactante observar en cada entrega, la indolencia de los adultos, el miedo de los padres a conversar con sus hijos y la poca dedicación de los docentes. La serie tiene un hilo conductor en común: NO HUBO UN SOLO ADULTO QUE ORIENTARA DE BUENA MANERA A NINGUNO DE LOS ADOLESCENTES PROTAGONISTAS, ni siquiera los de Clay o los de Hanna: ninguno. Y esa es la clave del fatal desenlace. Cuando los grandes tienen terror de poner límites, a prohibirles cierta autonomía o a mal entender el respeto por los espacios de sus hijos, serán cómplices pasivos de una enredadera de violencia y muerte.

Los Directivos de la Institución estaban más preocupados de su maldita imagen y de pagar una baja fianza para mantener el negocio, que del trauma ocasionado en su casa de estudios. Y esto, lamentablemente también es real en muchos colegios del país.  Cuando sucede un suicidio en una escuela hay muchos otros muertos vivientes que continuarán caminando por los pasillos.

La indolencia, los miedos aprendidos, el “qué dirán”, la vergüenza y la poca seguridad que los padres de hoy tienen en educar a sus hijos, pasan la cuenta en esta historia que acierta capítulo a capítulo imitando la actual sociedad.

Valientes; el director, el productor y todo el equipo de la serie. Hay que tener bien puestos los pantalones y las polleras, para mostrar lo que la mayoría no quiere ver, lo que muchos esconden bajo la alfombra, que cómo sarna y a pie junto niegan impávidos: la grave violencia en todos sus sentidos.

El bullying mata. Lo he llamado; la epidemia del siglo. Y lo peor es que gracias a esos “cuida imagen”, más niños y más jóvenes abandonan esta vida. “Quítate de una vez la venda de los ojos”, parecieran estar gritando los realizadores de esta serie. A tu lado, en tu aula, en tu casa, se está tramando algo grave y vos estás ocupado (a) haciendo otras cosas, podría complementar.

Eliminá la cobardía, dejá de mirar por la ventana o a una pantalla, cuando lo importante está a tu frente. La Presión (interna) + la presión (externa), se convierte en depresión. El mayor bullying es la exclusión. El sentirse NADIE a pesar de estar rodeado de muchos. Entonces, cortarse las venas, será el desgarro de un camino de vida, como quien desprende un retazo de ropa vieja.

Por último, los trece cassettes te devuelven a una era romántica, con mayor tiempo para conocerse, para hablar, para mirar. El hecho de pasar de mano en mano las cintas refiere a escuchar la voz del tiempo, la experiencia de una época muy distinta, más sana emocionalmente y por sobre todo más condescendiente.

Imperdible para verla entre padres e hijos. ¡Juntos! No cada uno en su habitación. Y fundamental para analizar capítulo a capítulo en las aulas, entre docentes y estudiantes, para establecer nuevas y claras reglas de juego, cuando de sana convivencia y respeto social se trata. Aprovechen la oportunidad. Ahora tienen una herramienta de verdad para tratar el bullying. Ya no hay excusas baratas.

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